Teodorico ‘El Grande’, el poderoso rey de los ostrogodos

26 de agosto del 2019

Falleció en el año 526 y dominó gran parte del Imperio Romano de Occidente.

Teodorico ‘El Grande’, el poderoso rey de los ostrogodos

Teodorico ‘El Grande’ fue un mandatario del pueblo ostrogodo, reconocido históricamente por ser uno de los reyes más poderosos de su época, llegando a gobernar las penínsulas itálica e ibérica, la Galia mediterránea y las provincias del Danubio.

Nació el 12 de mayo de 454 en la región de Dacia.

Fue originario de la rama germana de los godos, su padre era un caudillo llamado Teodomiro y su madre una mujer servicial llamada Erelieva Eusebia.

Con tan solo 9 años de edad fue enviado a Constantinopla como rehén, una práctica habitual en esa época para asegurarse que el pueblo ostrogodo llevara a cabo los acuerdos pactados con los gobernantes del Imperio Bizantino.

Durante esa experiencia, Teodorico tuvo la oportunidad de crecer física y mentalmente, siendo educado bajo la tradición grecolatina.

A los 18 años regresó a su ciudad natal, en medio de una época marcada por desequilibrios políticos, revueltas ciudadanas y cambios inesperados en los puestos de poder.

A pesar de su corta edad, Teodorico empezó a asesorar a su padre con respecto a decisiones políticas y económicas que comprometían el bienestar de su pueblo.

Tras las muerte de su progenitor en el año 484, Teodorico tomó el mando de los ostrogodos del este, una población que contaba con 20 mil guerreros aproximadamente.

Teodorico recurrió a su gran intelecto para acorralar estrategicamente al emperador de Bizancio, Zenón, y obligarlo a hacer un pacto con los ostrogodos.

De esta manera, Teodorico terminó con el conflicto pacíficamente y se trazó como meta la conquista de los atractivos terrenos italianos.

En la región romana sometió a las fuerzas de Odoacro, quien era amo y señor de ese territorio. Después de tratar de conciliar con Odacro para compartir el poder, Teodorico decidió que era más conveniente asesinarlo, así que puso en marcha un plan en medio de un banquete.

Al ver que el plan presentaba algunos inconvenientes, decidió él mismo enterrarle una espada y ordenarle a sus tropas que acabaran con todos los soldados y la gente afín a Odacro. De esta manera se convirtió en el Rey de Italia.

Teodorico se ganó el respeto de la gente rápidamente, pues nunca alteró el orden social romano, por el contrario, tomó el poder y se encargó de ganarse la confianza del Senado de la ciudad y a la vez permitió que los aristócratas de la zona conservaran la mayoría de sus terrenos.

A pesar de tener un par de conflictos bélicos, Teodorico siempre se encargó de no causar problemas a gran escala.

Cuenta la historia que sus tropas nunca se comportaron como un ejército conquistador sin importar que tuvieran la potestad de hacerlo. Esto hizo que los pobladores de las regiones aledañas vieran con buenos ojos el mandato de ‘El Grande’.

Teodorico falleció en el año 526.

Es recordado en la historia como el hombre que unió bajo su gobierno a Italia, Hispania, la Galia mediterránea y las provincias del Danubio, convirtiéndose en uno de los mandatarios más poderosos del mundo en ese momento.

De su legado se destaca la gran inteligencia que tenía, muchos afirmaban que era una especie de filósofo en el poder.

Favoreció el desarrollo de la agricultura y del comercio, además fomentó la proliferación de las artes y las letras, al punto en que Ravena, la capital de los ostrogodos, fue considerada un destacado centro artístico y cultural.

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